La asociación que con este nombre constituye viene a llenar
un vacío en la sociedad dominicana puesto que, por primera
vez se aspira a reunir en su seno a hombres y mujeres que
han decidido asumir la adopción de niños y niñas respondiendo
a un llamado de conciencia. Este llamado va más allá del
ejercicio de la solidaridad humana, de la caridad, de la
compasión o de la perpetración de un apellido puesto que
responde, ante todo, a un anhelante necesidad del espíritu
de los adoptantes. Necesidad que los acucia y que se asienta
de manera permanente en sus conciencias y forma parte de
sus vidas, por lo que sus hijos adoptivos pueden Llamarse
con absoluta propiedad: HIJOS DEL CORAZON.